Cultura
 Economia
 Galeria de imagenes
 Historia
 Internacionales
 Politica
 Numeros anteriores



 

 




Economia

ARGENTINA FRENTE AL SIGLO XXI
( Dr.Oscar Tangelson )

 

Existen circunstancias históricas en que una generación debe asumir la responsabilidad de definirlos lineamentos fundamentales con los que un país o región responden a los desafios de las transformaciones de su tiempo.

Argentina se enfrenta, contemporaneamente, con cuatro desafios: recuperar el crecimiento económico después de la década perdida de los años 80 y de la recesión de estos años, concretar y consolidar el proceso de integración del MERCOSUR, definir la forma de su inserción en un mundo en profunda transformación como consecuencia de la revolución tecnológica y productiva que se está desarrollando en nuestros días y simultáneamente, lograr la reconstrucción de principios de justicia social que hagan partícipes a sus habitantes de la riqueza que contribuyen a generar.

El Justicialismo como movimiento político debe pasar revista al último cuarto de siglo en el que perdió una generación, promovió cambios estructurales con concepciones ajenas a su historia que provocaron la drástica concentración del ingreso nacional y, como resultado, hoy la mitad de la población del país se debate por debajo de la línea de pobreza, contrariando un principio básico de su ideario político, el de justicia social.

La generación justicialista del 2000 tiene similares responsabilidades históricas a las que asumió a mediados de los 40, cuando Perón transformó la vida política argentinasintetizando en su proyecto de una Nueva Argentina el plano doctrinario y estratégico de su visión del mundo, la coherencia de acción cotidiana en la gestión pública y la participación del Pueblo en su constitución.

Como país, como sociedad, como movimiento político, debemos promover el debate sobre los temas centrales de nuestra configuración actual, de nuestras perpectivas futuras, del proyecto de país que nos fijamos como objtivo.

Si las empresas para sobrevivir a estos desafios deben recurrir a su programación estratégica, resulta inconsebible que los paises se limiten a un activismo irreflexivo en la conyuntura. Se pretende justificar en la urgencia de los problemas inmediatos la falta de elaboración de proyectos cuando, por el contrario, es la falta de un Proyecto lo que nos hace esclavos de las urgencias.

En esta falta de visón estretégica y prospectiva se incluye el abondono de nuestra reflexión acerca del territorio, la infraestructura, la educación, la cultura, la ciencia, la tecnología, la salud y la determinación del perfil productivo y ocupacional que es posible construir a partir de lo que somos y tenemos.

Nada más categórico que las altas tasas vigentes de desempleo y las difucultades financieras y económicas de un país al que sus recursos naturales, técnicos, humanos y productivos debieran permitirle a otros horizontes de crecimiento y bienestar.

En una perpectiva política es necesario recuperar la capacidad de un Estado eficiente y calificado para cumplir su función orientadora y promotora para la elaboración y diseño de un Proyecto de país federal, motivador de esperanzas y promotor de compromisos.

La modificación sustantiva de contenidos científicos y tecnológicos en los que se basa la organización de la producción forma parte, promueve y condiciona profundas repercusiones en las dimensiones económicas, sociales, culturales, educativas poblacionales y políticas de la totalidad de los sectores y países y de las relaciones entre ellos.

En la actualidad se esta desarrollando un proceso de transformación tan intenso y generalizado que es posible reconocer en nuestros días en punto de inflexión a partir del cual habrán de modificarse todos los aspectos de la realidad, tal como ocurriera en otros momentos históricos y que obliga a la presente generación a plantearse algunas de las definiciones más significativas para el futuro argentino.

Construir un PROYECTO DE PAÍS, implica debatir sus lineamientos y prioridades, recuperar la visión estratégica, superar la concepción consumista de gente por el compromiso como Pueblo, determinar la forma de su inserción continental y mundial y, por sobretodo, actualizar, para reconocer los cambios de los tiempos, los valores permanentes de Soberanía Política, Independencia Económicay Justicia Social, que no solo han perdido su vigencia, sino que resultan mas actuales que nuncaen esta etapa de transformación que está experimentando la sociedad humana.

Hay palabras y conceptos que han perdido su sentido y su valor social, desgastados por la corrupción, la soberbia, la obsecuencia y la impunidad: responsabilidad social, vocación de servicio, compromiso, Patria y Pueblo, parecen expresiones del pasado cuando, en verdad, constituyen los elementos de la transformación ética de la sociedad, de la recuperación doctinaria, de un movimiento que ha olvidado su pasadoy, en consecuencia, del renacimiento de una Nación que hoy está desorientada.

La propuesta no es utópica, si la utopía se percibe como sueño. La propuesta es recuperar la epopeya, que es una utopía que se construye con el trabajos de cada día.

Dr. Oscar Tangelson.